Cría a un lobo creyendo que era un perro

Un vecino de la zona de A Recadieira, en Mondoñedo (Lugo, España).

Crió a biberón y ha mantenido en su casa a un lobo al que confundió con un perro. Lo bautizó Pitiño y convivió con él año y medio.

Una vez requisado el animal y denunciado el dueño por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA), la confusión le puede costar más de 6.000 euros. Pero al margen de la sanción, al paisano se le plantea un grave dilema.

Ama a su mascota y ahora le dicen que se trata de una especie protegida a la que han trasladado al Centro de Recuperación de Zona Silvestre de Alto do Rodicio (Orense), dependiente de la Consellería de Medio Ambiente de la Junta de Galicia. Y es que al haber sido criado entre personas, está imprintado, no se reconoce como lobo sino como mascota, por lo que resulta imposible liberarlo en el campo, se moriría o volvería a la casa de su dueño como un perro fiel más.

Translate »