La luna en el mar riela… en Cala Higuera – Níjar

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El refugio natural de la punta del Tomate ha servido de fondeadero hasta nuestros días. No hay navegante del litoral de Níjar que no haya evaluado capear el temporal de levante tras esta punta, en su travesía a favor o contra viento y marea.

El puerto de San José sólo lleva construido desde los 80 y con anterioridad a su inauguración, eran muchos los marineros que fondeaban sus barcos durante largas temporadas en Cala Higuera.

Comienzo de las obras de construcción del espigón de levante del puerto de San José – Níjar

Hubieron suertes de todo tipo, roturas de cabos de fondeo, de argollas del muerto, avisos de temporal que movilizaban de urgencia a los dueños para poner a salvo su embarcación, incluso hubieron naufragios.

Mirando al sur, la «Punta del Tomate» crea un pequeño espacio, remanso de mar en calma cuando los vientos arrecian del este. A penas cuatro buques se ajustan al área que mata los vientos y las mareas. Los borneos y el calado hacen complicado el cálculo del lugar exacto donde largar el cepo, y si ya hay otros buques fondeados, la maniobra se complica. Han sido muchos los «buques» que a lo largo de los años han arado los fondos con sus hierros de fondeo, incapaces por si solos de frenar el ímpetu de los vientos de Levante sobre su obra viva. Varios de estos buques acabaron varados en la cercana playa del «Cerro Enmedio» en San José.

Corrían tiempos en los que el rescate marítimo no contaba con los medios actuales, por lo que se acudía en petición de socorro de las grandes embarcaciones, generalmente buques destinados a la pesca, que tenían como base el fondeadero de La Isleta del Moro. «Los Chinorros» tienen en su haber la gloria del acudir en auxilio de varias embarcaciones, el esfuerzo de su remolque a lugar seguro y en algunos casos fueron testigos de naufragios causados por el mal estado de los cascos, muchas veces con vías de agua tras la varada forzada por el rompiente de Levante.

La novedad del verano era balancearse colgado de los cabos que prendían de los mástiles acabando en un chapuzón. Mientras duraron los cabos… Y los mástiles

Mástiles saliendo del agua a la altura de la cruceta han sido triste espectáculo de veleros hundidos a la altura de la actual bocana del puerto de San José, cuyos cascos yacían en el fondo marino a la espera de ser reflotados con balones de aire y remolcados a Almería o al «Pueblecico». Otros, varados en la arena, aguantaron embestidas de las olas durante meses, haciendo las delicias de la chiquillería que usaban los cabos que aún quedaban en la arboladura como liana para practicar el mejor salto de un Tarzán aventurero, con refrescante final.

Pradera de Posidonia y efecto de las anclas sobre esta planta marina

En la actualidad, los fondos marinos de Cala Higuera corren riesgo de sufrir daños por arrastre de los hierros del fondeo, y existe una protección que trata de preservar la natural reproducción de la planta acuática Posidonia, esponjas y algas endémicas del Mediterráneo. Por este motivo se depositan grandes bloques de peso «muerto» sobre calvas de arena en el fondo marino, donde se amarran cabos que sirven de línea de fondeo.

Cala Higuera 27 octubre 2018. Fotografía cortesía de @jorgeg67 (Instagram)

El «Instagrammer» @jorgeg67 tuvo la sabiduría y la oportunidad de inmortalizar una estampa de la zona de fondeo de Cala Higuera, tirando a muy baja velocidad, dejando que los brillos de la luna llena y la luz de tope de un dos palos, fuesen dibujando como artista con sus pinceles sobre lienzo virgen. El resultado es sobrecogedor… captura un momento donde no es difícil imaginar el fondeo, siglos atrás, de galeones piratas que tanto acosaron estas costas, iluminados por la «linterna de Dios», la luna llena, cuyo reflejo en la superficie del agua nos recuerda a Espronceda y su popular «Canción del Pirata», mientras el «maraje» de levante rugía por fuera de la punta del Tomate…

La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;

y ve el capitán pirata,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado, al otro Europa,

Y allá a su frente Estambul

 

Gracias Jorge por traer este momento que sirve de inspiración, que acerca el recuerdo y permite que perdure.

Cala Higuera 27 octubre 2018 Fotografía de @jorgeg67 Instagram

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