Los mejores sitios que ver en Níjar (1)

Buceo, cicloturismo, excursiones marítimas o rutas ecuestres, senderismo, piragüas y kayaks, vehículos eléctricos, actividades de conocimiento de la naturaleza, paseos en todo terreno, snorkeling, running, triatlón y un sinfin de actividades más que complementan la numerosa oferta en descanso de lujo y cocina de alta calidad que caracteriza ya desde hace unos años al litoral de Níjar.

Acercarse a La Isleta del Moro sin olvidar visita al caserío de Los Escullos y el castillo de San Felipe, edificado sobre formaciones rocosas que mueren en acantilado y que sirven de exteriores para los mejores selfies. Continuando a levante, el poblado minero de Rodalquilar cada vez más despierto a la vida, sus barracones y edificios de ingenieros, los restos de las piscinas donde con cianuro potásico disociaban el barro extraído de las minas para lograr precipitar el oro. Avanzar por la colada de los restos de la extracción y observar la dificultad que entraña para la vida el abrirse camino en tan agresivo ambiente. Y de un salto al Playazo, dónde zambullirte del mismo modo desde su acantilado a pié del castillo de San Ramón.

Cala Higuera. Punta del Tomate vista desde el Cerro de Enmedio. Níjar

En ruta de a pié, a poniente de Los Escullos, llegar hasta la punta que le da su nombre «La Punta de Escullos» traída también hoy en día bajo la denominación «Loma Pelada», fiel y seguro resguardo de buques a quienes sorprende el poniente fiero, hasta el punto de fiereza que puedan atestiguar los restos de un buque que yace en su pequeña ensenada a simple vista de pájaro de quien «sobrevuele» esas aguas cristalinas en días de calma. Y avanzar por un maravilloso sendero, antaño abierto al paso de vehículos, aunque dada su peligrosidad, era habitual ver a la Guardia Civil oteando el horizonte marino desde lo alto de inmensos acantilados que nacen desde el fondo del mar y guardan secretos en forma de curiosas formas, pequeñas calas y cuevas, como «El Caretón» y «La Raja» o «Cala Cortada» vigilada de manera impasible por un antiguo «manicomio» según cuentan los vientos locales, o la punta del «Sombrerillo» que cubre a la «Cala de las Hermanicas» que no son sino dos montañas, gemelas desde la perspectiva, como jorobas de dromedario, que se alzan a más de 500 metros de altura sobre el nivel del mar donde nacen…

Las Hermanicas y a su izquierda, naciendo en el mar la punta de Loma Pelada. Níjar

… Y avanzamos superando «la punta del Tomate», abrigo natural del levante, que protege a «Cala Higuera» y sirve de fondeadero natural, donde además existen viviendas dispersas en claro efecto de expansión de su vecino San José, cuya bahía se halla flanqueada por ésta y la punta del «Cuartel» o del «Castillo» cuyos restos nos llegan en forma de sillería colocada como balate de nivelación. Es desde Cala Higuera caminando a poniente cuando nos encontramos con el maravilloso entorno de «La Cueva del Tabaco», que hacía de almacén para el contrabando de este codiciado artículo de consumo, cueva que excavada de manera natural sobre roca blanca, siluetea su apertura principal con la figura de una bruja, sombrero puntiagudo incluido.

Cueva del Tabaco. Nijar San José

Hace disfrutar a caminantes y piragüistas, quienes serpentean entre los pequeños canales y la calma que se respira en el impresionante capricho natural.

Y llegamos por detrás del «Cerro de Enmedio» al puerto de San José, que es sede y fuente de todo tipo de actividad de aventura y ocio y guarda con su espigón a la principal playa de San José cuando el levante quiere levantar las olas…

 

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